eng
  cat

City to City Barcelona FAD Award 2013

GANADORA//

Stalled Spaces

(Glasgow// 600.000 hab., Reino Unido)

En Glasgow la crisis actual se une a la decadencia industrial de las últimas décadas. El resultado es una gran cantidad de solares vacíos por toda la ciudad. Sin perspectivas de utilización productiva de estos espacios, el Ayuntamiento de Glasgow promociona usos temporales de los solares, ya que son una gran herramienta de revitalización urbana y de empoderamiento social. El proyecto ya ha llenado cincuenta espacios vacíos con una gran variedad de usuarios.

www.glasgow.gov.uk/stalledspaces

 

more/less»

MENCIÓN//

Abalimi Bezekhaya – Farmers of Home

(Ciudad del Cabo// 3.740.026 hab., Sudáfrica)

El proyecto Abalimi Bezekhaya – Farmers of Home enseña a los ciudadanos parados de Ciudad del Cabo a producir alimentos frescos y saludables mientras los provee de una vía de mercadotecnia social que les permite vender sus excedentes y generar empleo. El crecimiento de la producción de alimentos orgánicos está favoreciendo la recuperación y el desarrollo del entorno natural, lo que garantizando la sostenibilidad permanente del proyecto.

www.abalimi.org.za

www.harvestofhopr.co.za

 

more/less»

MENCIÓN//

Techos verdes y gestión de aguas pluviales

(Malmö// 3.188 hab., Suecia)

Desde 1998, el barrio de Augustenborg en Malmö ha experimentado una transformación radical. Ha pasado de tener un estatus de barrio-gueto, con graves problemas de inundaciones, a convertirse en uno de los lugares más anhelados para vivir. Malmö es hoy una ciudad más sostenible, con unos habitantes concienciados sobre la importancia de la participación ciudadana en la resolución de los problemas de la comunidad.

www.malmo.se/miljo

www.malmo.se/sustainablecity

 

more/less»

Glasgow ha vivido, como otras ciudades británicas, el paso del auge industrial a la progresiva desaparición de los elementos más característicos de este paisaje. Fábricas, camiones y obreros han ido menguando. El Ayuntamiento ha puesto en marcha sus instrumentos para potenciar la cohesión social y ecológica de la ciudad. La Estrategia de Espacios Abiertos y el Plan de Desarrollo Local, ambos en funcionamiento, han promocionado la ocupación de solares vacíos. El éxito de estos Stalled Spaces los ha situado como una de las líneas de actuación del Plan Estratégico 2012-2017 por su poder transformador.
La ciudad concentra más metros cuadrados vacíos que el resto de ciudades escocesas juntas y las solicitudes de planificación urbanística entre 2007 y 2011 han caído un 25 %. La actual situación de crisis no ayuda y la recuperación de la iniciativa privada no acaba de presentarse. Por esta razón, el Ayuntamiento de Glasgow y la Glasgow Housing Association fomentaron en 2010 los usos temporales de ocio en estos espacios.
La iniciativa de intervención siempre proviene de la organización de voluntarios del lugar, que en este caso ya suman más de dos centenares y han trabajado para crear cincuenta Stalled Spaces. Los proyectos que han tenido más aceptación han sido los de horticultura. En este sentido, cabe destacar que dos escuelas han desarrollado un programa educacional, kilómetro por alimento, por el cual han introducido la horticultura en el programa escolar y han sido reconocidas por el Currículum de Excelencia de Escocia y por otras escuelas.
Otros solares se han convertido en jardines, zonas verdes o zonas deportivas, pero también en cines al aire libre o espacios de creación gracias al apoyo de Creative Scotland, que desde 2012 aporta ayuda económica y logística. La pluralidad de proyectos y el hecho de que provengan de la misma iniciativa comunitaria aseguran su éxito. Además, la pluralidad aumenta notablemente el aprecio de los ciudadanos para con su propio entorno, crea redes de confianza y empodera a la sociedad civil en la propuesta y gestión de nuevos espacios urbanos a partir de la experiencia. Más de quince hectáreas del municipio han pasado de ser solares abandonados a ser espacios de socialización y actividad. Nueve de estas hectáreas se encuentran en zonas urbanas especialmente degradadas.
El elemento de temporalidad es una pieza clave del proyecto, ya que reduce mucho los procesos de cesión, propuesta y ejecución. La claridad de los acuerdos legales, la caducidad nunca inmediata del derecho de uso y el apoyo técnico del Ayuntamiento proporcionan garantías para los intereses de vecinos y propietarios. La inversión del Ayuntamiento es más técnica que económica, con menos de 3.000 euros por iniciativa. La inversión inicial corre casi completamente a cargo de las comunidades, que buscan los medios económicos y materiales para llevar a cabo las iniciativas. El capital total conseguido por las comunidades supera el medio millón de euros, muy por encima del que han aportado las administraciones.

//Propuesto por Rob Small

Powered by Hackadelic Sliding Notes 1.6.5

El principal objetivo de Abalimi Bezekhaya – Farmers of Home es fortalecer la sostenibilidad del movimiento de los 3.000 microagricultores de los barrios más desfavorecidos de Ciudad del Cabo. El proyecto lo conforman mayoritariamente madres y abuelas negras —representan el 60 % del colectivo— que se encontraban en situación de desempleo antes de convertirse en microagricultoras. La ciudad ha tenido que sufrir siempre la inestabilidad climática, pero a pesar de esta adversidad natural, el proyecto se está revelando como una experiencia capaz de revertir exitosamente las situaciones desfavorables. Está evidenciando que cultivar alimentos ecológicos es posible, incluso en condiciones extremas, si detrás hay una buena organización, una disposición mínima de agua, abono y semillas, y una voluntad por parte de la comunidad de sacar adelante sus propósitos.

El objetivo del proyecto es ampliar el actual grupo, formado por 100 microagricultores semicomerciales que trabajan en 25 huertos comunitarios, hasta llegar a incorporar otro grupo de entre 100 y 200 microagricultores que trabajen la tierra en 30 huertos comunitarios suplementarios. Para ello es necesario aumentar el número de huertos familiares y las parcelas dentro de los huertos comunitarios, y pasar de los 2.500 que crecen actualmente por año a los 7.000 a 10.000 que deberían conseguirse en el curso del proyecto. Ecológicamente, el proyecto es muy eficiente porque ahorra entre 1 y 2 toneladas de carbono por hectárea.

Se ha logrado instaurar una nueva cultura entre los antiguos parados, que ya no perciben su trabajo únicamente como una vía para satisfacer sus necesidades básicas, sino que ahora participan de una cultura común del cultivo ecológico. También debe destacarse el cambio en el paisaje urbano: las tierras áridas y desérticas se han vuelto verdes, productivas y vistosas, y con el crecimiento de los ingresos se ha producido una disminución de la delincuencia. Los progresos tecnológicos han aumentado la productividad, de forma que espacios de cultivo muy reducidos pueden alimentar a grandes poblaciones y crear empleo sobre la base de conocimientos y competencias básicas. La relación coste-beneficio muestra esta rentabilidad: los beneficios netos para los microagricultores ascienden hasta 300-500 rands/mes, mientras que el coste total productivo por microagricultor es de unos 100 rands/mes.

El proyecto recibe una media de 400 nuevas solicitudes de adhesión de los sectores sociales más pobres de la ciudad, lo que pone de manifiesto su capacidad de inclusión y crecimiento. En este sentido, las 15.000 personas alimentadas diariamente con los productos de Abalimi Bezekhaya – Farmers of Home representan un indicador clave del éxito y del avance socioeconómico del proyecto. El proyecto se ha constituido en una herramienta poderosa para transformar la sociedad aumentando las oportunidades laborales de los sectores más desfavorecidos de Ciudad del Cabo, y cumple de esta manera el mandato de justicia, equidad y sostenibilidad que se había fijado.

//Propuesto por Rob Small

Powered by Hackadelic Sliding Notes 1.6.5

El proyecto, con una inversión de 14,2 millones de euros, se ha centrado en la gestión local de las aguas pluviales. Mediante la instalación de techos verdes, se han resuelto las dificultades que padecía el barrio, y posteriormente se ha extendido esta estrategia al conjunto de la ciudad. El programa Ekostaden, iniciado en 1998, consistió en una extensa renovación del barrio para recuperar su estado original. Ha sido un gran éxito que ha servido de inspiración para iniciativas similares en otras ciudades suecas. En 2005 se terminó la ecociudad de Augustenborg, erigida ahora como un modelo ejemplar de regeneración urbana integral y sostenible.

El proyecto es un ejemplo de colaboración entre empresas privadas, Ayuntamiento y ciudadanía (más de 3.000 ciudadanos han participado en el mismo). El barrio sufría muchas inundaciones de los patios y sótanos de las casas. Estos problemas se han resuelto con la instalación de 10.000 m2 de techos verdes en las casas y con la creación de un sistema abierto de gestión de las aguas pluviales. Los techos han permitido reducir significativamente las corrientes de agua y las inundaciones. La vegetación de los techos absorbe una gran parte del agua y la devuelve a la atmósfera mediante transpiración (el agua evaporada por año equivale a 325.000 bañeras llenas). Se ha podido reducir, así, un 20 % el nivel de las aguas en las inundaciones. La disminución del impacto ambiental se estima en un 15 % y la cantidad de agua de lluvias acumulada en la zona de gestión de aguas residuales se ha reducido un 60 %.

En 2001 se inauguró en Augustenborg el primer jardín de techos verdes en el mundo para promover este sistema de gestión, tanto en ciudades suecas como en el resto de países escandinavos. El jardín cuenta hoy con más de 9.500 m2 y ha incrementado la biodiversidad de la ciudad un 50 %. Medidas adicionales, como la captación de energía solar, la gestión ecológica de residuos o la creciente implantación de trenes y coches eléctricos, han fortalecido el proyecto. La renovación de la ciudad ha provocado la multiplicación de proyectos de investigación sobre gestión de aguas, tanto a escala nacional como europea, lo que pone de manifiesto el efecto amplificador y transfronterizo que ha tenido el proyecto.

La implicación de los residentes del barrio ha sido muy intensa, tanto en la primera fase de intercambio de ideas como en la aplicación de las medidas para la renovación de los techos. Una quinta parte de los residentes ha participado directamente en la ejecución del proyecto. Por otra parte, la oficina de la Agenda Local 21, una organización de voluntarios que se constituyó al inicio del proyecto, ha entrenado y asesorado a más de 40 personas en prácticas sostenibles y en la búsqueda de empleo. Este esfuerzo de la ciudadanía se ha concretado en talleres consultivos y sesiones formales e informales de información sobre el diseño de las obras. Estas iniciativas han contribuido a dar un impulso espontáneo al proyecto y a hacerlo dinámico y productivo.

//Propuesto por Secretaría del premio

Powered by Hackadelic Sliding Notes 1.6.5
Written by on Jul 12,2013 in: |